La presión de las nuevas formas de consumo de información, la bidireccionalidad patente de la comunicación actual, la filosofía del compartir y la potencia comunicativa de las redes sociales, fuerzan a replantearse la estructura formal y de contenido en los medios informativos de la red. Probablemente, podemos ir diciendo adiós a las páginas en las que tan solo se vuelca la información del papel, las páginas que imparten en vez de compartir. Y ello ayuda, sin duda, a que se perfilen mejores diseños de las noticias, más pensados para su uso en los aparatos que las soportan y no mimetizar antiguos usos sobre otras superficies y tamaños.